¿Qué es la Acupuntura?
La acupuntura es la joya de la medicina china. El término significa “punción con agujas”, y el uso de esta terapia se inició al menos hace 5.000 años.
Fue introducida en Europa en el siglo XVII por los jesuitas franceses después de tomar contacto con la civilización china, encontrando desde entonces resistencias y escepticismo debido al choque de culturas.
Una disciplina milenaria aplicada desde el conocimiento y la experiencia.
Equilibrio energético y meridianos
La Medicina Tradicional China parte de la existencia de una energía vital que circula por el cuerpo a través de trayectorias definidas, conocidas como meridianos.
¿Cómo funciona?
Siguiendo el fundamento de la Medicina Tradicional China, existe una energía vital que circula de manera constante por el cuerpo humano, tanto por la superficie corporal como por los órganos internos, trazando unas trayectorias definidas de movimientos llamadas meridianos.
Cada meridiano se diferencia por el nombre de la víscera que le corresponde y se refleja por una serie de puntos de la superficie corporal, por los cuales circula dicha energía como un único río para alimentar e irrigar los tejidos que contiene.
Cuando una persona enferma, se produce un desajuste energético en su cuerpo. Este puede haberse estimulado por agentes externos, como el frío, el calor o la humedad, o por agentes propios del individuo, como trastornos hereditarios o congénitos.
De esta forma, con la Acupuntura se determina un diagnóstico y se aplica la técnica terapéutica necesaria para cada enfermedad o trastorno. Además, también puede emplearse con finalidad preventiva mediante la punción y estimulación de ciertos puntos energéticos del cuerpo humano con agujas finísimas.
Se estudia cada caso para determinar el enfoque más adecuado.
Se actúa sobre puntos concretos del cuerpo con agujas muy finas.
El objetivo es favorecer una respuesta global y armonizada del organismo.
A tener en cuenta
Aspectos importantes sobre la aplicación del tratamiento y la seguridad durante la sesión.
- La inserción de las agujas puede molestar muy levemente durante la penetración y estimulación del punto en la piel, durante unos segundos. Después, no se siente absolutamente nada.
- La terapia de Acupuntura, la mayoría de las veces, no provoca efectos secundarios, ya que la manipulación de las agujas se efectúa en la superficie externa del cuerpo sin llegar a afectar a ningún órgano vital.
- Con cada paciente se utilizan agujas desechables durante el tratamiento, evitando de esta forma cualquier tipo de contagio.